Profundamente enraizada en la meditación china, medicina y artes marciales, Tai Chi (pronunciado “tie chee”). Combina la concentración mental con movimientos lentos y controlados, para centrar la mente, armonizar el cuerpo y mejorar el flujo del “Chi” o “Qi”, llamado asà por los chinos. La energÃa del pensamiento que mantiene la mente y el cuerpo saludables.
Junto con el Yoga, el Tai Chi es una de las prácticas saludables que más ha crecido en los Estados Unidos.
Casi todos pueden practicarlo, incluso aquellos cuya condición puede excluirlos de otras formas de ejercicio, como personas de la tercera edad, con sobrepeso o artritis. Todos pueden beneficiarse del Tai Chi.
En el Tai Chi, tanto la mente como el cuerpo están en constante observación. Es difÃcil decir cual se beneficia más, según los expertos. Se aprenden un conjunto de movimientos en serie, todos en el mismo orden, y mientras, tenes que concentrarte en ellos.
El Tai Chi (y el Qigong) demuestran como la mente y el cuerpo fÃsico están vinculados. El estado de ánimo, los estados emocionales, y los estados fÃsicos comienzan a mejorar todos al mismo tiempo.
BENEFICIOS PARA LAS PERSONAS DE LA TERCERA EDAD
Como el Tai Chi, a menudo, implica pasar el peso de una pierna a la otra, puede aumentar tanto el equilibrio como la fuerza de las piernas de las personas mayores.
Un estudio realizado en el 2001, por el Instituto de Investigación de Oregon en Eugene, informó que personas de la tercera edad que tomaron clases de Tai Chi durante una hora dos veces a la semana, les era más sencillo realizar actividades como caminar, escalar, flexionar, levantar cosas, comer y vestirse.
Como el Tai Chi es de bajo impacto, dicen los expertos, es una buena opción para las personas con limitaciones en rodillas y caderas llevar peso extra. Si no podes caminar o hacer ejercicio tradicional sin dolor, el Tai Chi puede ser lo suficientemente suave para que te muevas. Y con la práctica habitual, dicen, comenzarás a quemar calorÃas y perder peso.
Si estás pensando en probar Tai Chi, he aquà algunos consejos para ayudarte a encontrar una clase adecuada para ti:
Si es posible, visita por lo menos 2 clases. La mayorÃa de los instructores te permitirá visitar una muestra, o una clase gratis, o por un precio mÃnimo antes de unirte al grupo.
Ver si te sentÃs cómodos con el profesor y con su estilo.
Habla con los estudiantes en la clase. Pregunta lo que les gusta de ella.
Asegúrate de que disfrutas la clase. Si no es divertido para ti, no querrás ir y no disfrutaras de sus beneficios.